Humedad de la miel
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El leer el título de esta entrada, podría causarle cierta inquietud: ¿la miel tiene agua?.
La respuesta es sí, igual que la gran mayoría de alimentos de origen vegetal.
Si llamativo puede ser que la tenga , lo necesario es conocer su origen y el porcentaje presente en la miel.
El proceso de elaboración de la miel nos ayudará a comprender lo anterior.
Néctar → eliminación de agua → maduración → operculado → humedad final → estabilidad de la miel.
El néctar. Origen de la miel.
Una sustancia con un elevado contenido de agua, por tanto inestable.
Eliminación del agua. Maduración.
Una vez en la colmena, se coloca y extiende por las celdillas del panal y simultáneamente, el aleteo de cientos o miles de abejas , favorece la ventilación de la colmena y la disminución progresiva de la humedad del néctar. El néctar está madurando.
Humedad final. Operculado.
La abeja determina el momento en que el porcentaje de agua es el correcto , cubre la celdilla, a modo de tapón, con una fina capa de cera, el opérculo. El néctar ha madurado, evolucionado y transformado en miel
. El contenido de agua en la miel influye directamente en su calidad y seguridad de uso. este parámetro de calidad , está regulado por la Normativa Europea de Calidad de la Miel que establece un límite máximo legal del 20%.
La legislación referida al etiquetado de la miel, no contempla el reflejar este parámetro,
Sin embargo, la legislación referente a calidad de la miel, si que obliga al productor- comercializador a realizar analíticas que lo determinen y tenerlas a disposición de la autoridad competente .